Un pellizco sobre mi trayectoria

Con once años hice mi primera gira teatral por las diferentes aulas del Longarón, el colegio de Santa Coloma de Gramenet donde cursaba educación básica. Un regalo que mi profesor me brindó y que puso el germen de lo que apenas diez años después sería mi profesión. Tras un lapso de largos años sin rastro de las artes escénicas empecé a estudiar ciencias biológicas. En los camerinos del teatre Condal de Barcelona intentaba comprender los garabatos de mis apuntes de Fisiología, la última asignatura para licenciarme, vestido de Sosia y escuchando la penetrante voz de Jordi Dauder memorizando, con cascos, los capítulos de Nissaga de Poder. Después puse a andar el Carro de Baco, con Antonia Castillo, para poner mi vocación teatral en el centro de la vida. Inventé historias, encarné otras tantas, frustré algunas pocas, guardé centenares. Tuve la oportunidad de recorrer medio mundo con mi teatro y pude compartir aventuras con otros artistas, con otras personas, con otras culturas. Para entonces escribía, casi siempre género dramático. Escribía y hacía comerciales para televisión. Escribía y recibía reconocimientos, premios, por mi andadura escénica. Escribía y formaba a otros con la misión de inyectar el veneno del teatro en sus venas. Tan crucial empezaba a ser mi aportación como maestro que fundé, con Antonia, la primera escuela de teatro colomense en el carrer Santa Gemma de la oriental población del Besòs. La escuela creció y se convirtió en un centro de creación, formación, producción y exhibición para las artes escénicas, pionero e independiente en la villa. Mis obras se representaban en algunas plazas emblemáticas como el Teatre Nacional de Catalunya, El Bath House de Dallas, el Círculo de Bellas Artes de Madrid o el Guston Arts Center de Washington. Fundé la escuela de dramaturgia colomense donde se ideó el premio de textos teatrales breves, de ámbito internacional, ahora consolidado en el tiempo. Hace pocos años monté este blog y me puse a reflexionar sobre el teatro, el arte en general, la política y la conducta humana. Hace menos tiempo que empecé ha desarrollar mi faceta narrativa con la que puedo presumir de haber sido elogiado alguna vez. Mucho he caminado y sólo he hecho que empezar. Mucho he de caminar mientras haya energía y camino.

                                                                                            Germán Madrid